“No lo volveré a hacer”.
“Si necesitas dinero en el futuro, no importa cuánto sea, siempre puedes venir a buscarme”.
“No te permitas sufrir sola”.
Sabrina aceptó la tarjeta con su nombre, diciendo: “Gracias, Joven Amo Shaw”.
Ella no quería realmente la tarjeta con su número, así que ¿qué sentido tenía aceptarla? Sabrina y su hija ya estaban con Sebastian, así que no tendrían que preocuparse por el dinero en el futuro. Además, también había encontrado un trabajo, al que decidió dedicar su tie