Cuando dejó de reírse, Aino preguntó: “Papi, mami, ya que mañana es fin de semana, ¿puedo salir a jugar con ustedes dos?”.
Sabrina permaneció en silencio, ya que no sabía qué responder al respecto.
Entonces, con una voz suave, le dijo a Aino: “Sé buena niña. Papi siempre está ocupado con el trabajo, así que si quieres salir a jugar, iré contigo”.
Aino, que no estaba muy contenta, empezó a hacer pucheros mientras miraba a Sebastian.
En ese momento, sonó el teléfono de Sebastian, así que conte