Los dos adorables niños tenían solo tres años y eran gorditos. Ambos niños siguieron comportándose lindos en los brazos de Mila.
La niña era un poco más linda. Hizo todo lo posible por meterse en los brazos de su madre. Mientras lo hacía, dijo de manera mandona: "Quiero a mi mamá. Quiero a mi mamá. Quiero a mi mamá".
Su hermano mayor a su lado se rio entre dientes y dijo: "Bueno… entonces primero ve con mamá. Te dejaré ir primero que yo".
El niño obedientemente se inclinó junto a las pier