"¡Marcus, detente!". Sabrina trató de bloquear el golpe, pero aún así no pudo evitar que Marcus golpeara a Sebastian.
Nadie había golpeado a Sebastian así durante casi veinte años. Sin embargo, Sebastian no se defendió.
Sabrina se sintió tan desconsolada mientras tocaba la cara de Sebastian. "Sebastian, ¿estás bien?".
Sebastian sonrió con calma. "Fue solo un puñetazo. No es problema".
Por otro lado, el odio en ambos ojos de Marcus era como volcanes en erupción. Miró a Sebastian, pero sonr