Capítulo 1817
Tal vez sus padres podrían recogerla lo antes posible si Aino pidiera prestado un teléfono para llamarlos. Sin embargo, también era posible que los malos le avisaran a su Tío Holden durante ese tiempo. Aino no podía correr ese riesgo. Solo podía confiar en sí misma. Era una niña que recordaba muy bien las rutas. Era muy inteligente. La razón por la que le pidió a su Tío Holden que se detuviera aquí para comprar algodón de azúcar no era porque fuera tan delicioso, sino porque reconocía esta área.