Por la noche, a pesar de no estar acostumbrada a dormir en una cama diferente, no tuvo pesadillas. Aino se despertó a la mañana siguiente al lado de su Abuela y le preguntó: "¿Dormiste a mi lado todo el tiempo, Abuela?".
Gloria sacudió levemente la cabeza. "No. Me preocupaba que sintieras miedo al despertarte sola, así que vine aquí cuando me levanté esta mañana. Aino, veamos si adivinas qué regalo te tengo preparado".
"¡Flores! ¡Son flores recién cortadas!". Aino sonrió.
Gloria le había hech