En ese momento, el teléfono de Lincoln empezó a sonar. Este sonó varias veces, pero todos estaban vigilando sus movimientos, por lo que no pudo atender la llamada. En aquel silencioso vestíbulo del hotel que Sebastian había pagado para escapar, Marcus metió la mano en el bolsillo de Lincoln y vio que la llamada era de Jade. El rostro de Lincoln estaba tan pálido como era humanamente posible.
Marcus miró al Viejo Amo Shaw y dijo: "Abuelo, tú empezaste esto, así que deberías ser el que responda a