Los reporteros se quedaron sin palabras.
Los reporteros y los curiosos espectadores se quedaron sorprendidos por las palabras de aquella niña.
La niña tenía el cabello desordenado, dos ojos grandes y oscuros, una cara pequeña y redonda, y un cuerpo pequeño propio de una niña de seis años. Llevaba un pijama de flores y unas pantuflas rosas de conejo.
Se veía realmente adorable.
Era adorable y obediente, y eso hacía que