El hombre la estrechó entre sus brazos y la besó con pasión durante mucho tiempo.
Al final, Jane cayó rendida ante los brazos de Alex.
Al ver que ella casi no tenía fuerzas para resistirse, el hombre dijo ansioso, con un tono profundo y frío: “¡Mujer! No solo basta con que llegaste a casa tarde hoy, te la has pasado hablando de asuntos de otras personas desde que llegaste. ¿Qué pasa? ¿Solo te interesan los otros, y ya ni siquiera quieres a tu hombre?”.
A Jane le pareció chistoso su comenta