Es una amenaza.
Lo que hizo Alden podría incluso denunciarse ante las autoridades. Desde que regresó del funeral hasta justo antes de la cena, Hannah no había dejado de pensar en sus palabras.
La agitación en su corazón era evidente. Las acciones de Alden podían considerarse una amenaza, un comportamiento inapropiado… o quién sabe qué más.
Pero Hannah no tenía pruebas. Todo había sido verbal, y Alden podría negarlo fácilmente. Especialmente porque no había testigos. Y tampoco había garantía de