ETHAN LANCASTER - CAPÍTULO 0072
El día ya había comenzado cargado de una tensión que no podía evitar. Desde el momento en que puse un pie en la oficina, tenía la sensación de que estaba a punto de atravesar un campo minado. Los negocios arriesgados siempre habían tenido su cuota de peligro, pero yo nunca había sido un hombre que retrocediera ante los riesgos. El problema era que esta vez había mucho más en juego que simples cifras en una pantalla.
Las salas de reuniones estaban llenas de socios