Madison está feliz y Arnaldo finge estarlo, sus venas palpitan con odio hacia ella, pero se comporta como si nada estuviera pasando en su matrimonio con una mujer mentirosa y traidora.
—Mi amor, cuando estemos en casa te daré una sorpresa, he deseado tanto para que este día llegue, ya hasta los nervios me están ganando. —Comentó al entrar en el cuarto de hospital.
—Espero que sea algo bueno. —Dijo, forzando una sonrisa y acariciando la mano que lo ayuda a ponerse la camisa.
Y es que Madison ha