50 Chantaje.
Mariangel estaba en la casa de modas, cuando salió Flavio la estaba esperando afuera.
—¿Qué haces aquí papá? —Dijo con tono de reproche.
—Necesito que hablemos. —Ella continuó caminando hacia donde tenía el auto.
—Ya sé lo que deseas hablar.
—Mariangel ¿por qué no lo piensas aunque sea por un momento?
—Lo siento papá, pero no pienso cansarme con Fabrizio para que mamá y Héctor continúen derrochando dinero, mientras yo soy la que me voy a sacrificar.
—Te lo pido por mí, piensa, si tú te conviert