Flavio insistió en hablar con Fabrizio, fueron a solas a la oficina, Fabrizio se sentó en la silla detrás del escritorio y Flavio se sentó frente a este.
—¿Por qué cambió de parecer? Aun puedo convencer a Mariangel de que acepte ese compromiso.
—Ya no quiero casarme con Mariangel, no después de lo que descubrí.
—¿Qué descubrió?
—Su hija ha estado mintiendo cuando dice que le está guardando el luto a Andrés, en realidad está saliendo con alguien, anoche me di cuenta. —Flavio irguió los hombros