Leah
Llevo tres días sin dejar de pensar en lo que aquella mujer me dijo, la forma en la que me amenazó como si en realidad me conociera, manteniéndose en el anonimato como una persona cobarde, si en verdad tuviera tantas maneras de arruinar mi vida me daría su nombre, revelaría su identidad, pero no lo hace.
A lo largo de esos tres días he recibido un sinfín de llamadas y mensajes diciéndome que compre tal cosa, qué hice una donación, alguien se ha robado mi identidad y lo que más me preocupa