Mary. 3.
Despierto sudorosa, tengo mucho calor... Abro los ojos y veo que tengo un brazo suyo y una de sus piernas por encima de mi cuerpo.
Cómo puedo me lo quito de encima. Esto es vergonzoso voy a intentar borrarlo de mi mente.
Me levanto y entro en el baño, una vez he terminado escucho pasos en la habitación, coloco mi bata y vuelvo a la cama.
El se está vistiendo, no puedo ver mucho pero sí su espalda ancha y musculosa. Esa visión despierta en cosquilleo en mi estómago.
— Baja a desayunar temprano a