Con todas estas nuevas emociones había olvidado las cartas de mis hermanas. En ellas me relatan lo aburridas que son sus vidas, también me piden que las visite. Pero no sé si eso será posible ya que no depende de mí sino de James.
Les comento que estoy feliz y que el matrimonio no es tan malo, como creíamos. Tengo que estar en la boda de Mary si o si. No quiero que sea tan ignorante como yo en su noche de bodas, quizás su esposo quiera consumar el matrimonio esa misma noche. O en cuanto lleguen