34. Ve por ella
Christopher
Estoy sentado en la sala tratando de fingir una calma que no siento, mientras espero que la llorona aparezca por la puerta.
No voy a mentir, haber escuchado la voz femenina junto a ella consiguió calmarme un poco, sin embargo el hecho de que ambas parecieran angustiadas hace que mis nervios se disparen.
Escucho un pequeño ajetreo en la entrada y cuando creo que se trata de ella, veo como una mujer con cabellera rojiza y vestido sugerente aparece en mi campo de visión.
—Lo lamento