Punto de vista de Cassandra
Alaric me condujo directamente al comedor. Durante el trayecto intenté distraerme con la arquitectura intrincada y los numerosos cuadros que colgaban de las paredes. Aun así, la mirada de Sinclair no se apartaba de mi espalda. Sentía su presencia tan cerca que estuve a punto de darme la vuelta y decirle unas cuantas verdades.
Por suerte para él, Alaric caminaba a mi lado. Permanecía en silencio, con una calma que me resultaba indescifrable, aunque capté señales sutil