Punto de vista de Alaric
Todo se volvió silencioso de golpe. Pensé que ese era el final de mi patética vida. Luego las luces cegadoras se disiparon y una voz suave me llamó.
—Alaric…
—¡Alaric! —La voz de la persona se volvió más aguda—. No me ignores, Alaric. Soy tu madre…
La voz ahora era más clara. Era mi madre, Regina. Me tomó un momento que mis ojos se adaptaran.
Mamá estaba sentada frente a mí con esa expresión que conocía demasiado bien. La que ponía cuando pensaba que estaba siendo demas