No logré dormir bien en lo que se supone fue la noche según mi secuestrador al cual le diré Ar porque es un nombre muy extraño para mí, me dijo que no sabía exactamente que me gustaba pero le pidió a uno de secuaces que trabajan debajo de nosotros operando en el mar haciendo que las demás sirenas tengan pesadillas.
-No te preocupes, mocosa. Él vendrá rápido con tus tres comidas.
Él se sentó en el mueble.
-Tengo una pregunta, señor Ar.
Este se giró hacía a mí, de esa forma pude observar su cu