Escuché a lo lejos la alarma de mi reloj sonando, pero yo ni me moví para levantarme, solo estiré la mano para apagar la alarma y rápidamente la volví a esconder dentro de las sabanas. Estiré mi pie para ver si Grandog continuaba durmiendo con nosotros, no lo sentí, creo que ya se despertó y debe andar haciendo lo que sea que haga por las mañanas, tengo unas leves sospechas de que lo que hace en las mañanas es ir a verificar que la señora María le dejo comida, sí, así es la señora María se leva