Alaia Miller Ivanovich
Cuatro meses después
Sonrei cuando sentí una pequeña patada de mi bebé, hace un mes había comenzado a sentir Y aunque me había emocionado Matías era el más emocionado de los dos había pasado horas tocando mi panza y hablándole al bebé de lo mucho que lo esperábamos hacer aún no sabíamos si era niño o sería niña y es que el pequeño no se dejaba ver.
Había conseguido otra doctora gracias a Dios apenas tenía dos meses cuando llega a Rusia y le expliqué cada cosa que la docto