Capítulo 37. ¡No te metas con Peterson!
En la lujosa clínica es atendida Kate la herida es superficial,mira las cortinas color ocre de la habitación para no ver mientras le hacen la curación desde niña le asusta ver sangre y aunque fue un pequeño roce,le arde mucho,mientras le desinfectan la herida ella cierra los ojos.
'Auch,¡pasito por favor!—Se queja arrugando la cara.
“Le daré una pastilla para el dolor y la inflamación.” la enfermera la trata con amabilidad.
La joven no puede evitar pensar lo peligroso que es su marido y el daño