Capítulo 31. Negocios y placer.
—Te ves feliz Christina—Anthony se sirve un trago del mini bar de la Suite y resopla—Como se nota que te doy duro.
La amante se deja caer en las piernas de Peterson y respira aliviada—En unas horas tu mujer viaja y quedas solo para mí.
La joven es la versión femenina de Peterson,fria y calculadora,le gusta ser el centro de atención,domina el arte de la manipulación y suele salirse con la suya todo el tiempo.
—Christina eres una diablilla traviesa—Peterson le da una ligera palmada en la retagua