Capítulo 32. Bella cambió para bien.
—¡Auch,duele!—Isabella se ha espinado un dedo al arrancar
una rosa blanca del jardín del sanatorio.
—Déjame ver Isabela. Añadió la joven enfermera.
—No es nada, sólo me hincó por encima,ya sabes que la sangre es escandalosa—Se chupa el dedo y piensa,así es Anthony seduce con su atractivo y luego saca las espinas.
—Quédate tranquila aquí, voy a buscar el kit de primeros auxilios para curarte no se te vaya a infectar—La enfermera analiza cada gesto y palabra de la chica.
—No es necesario, en es