Una mentira demasiado real.
Esmeralda sostuvo la mirada de Jason durante dos segundos completos, lo suficiente para que su orgullo intentara organizar una respuesta venenosa y su cuerpo cometiera la estupidez de reaccionar primero.
El muy desgraciado no sonreía del todo.
Eso era lo peor.
Si se burlara, si exagerara, si actuara como el Jason Russel insoportable que ella conocía, habría sido fácil devolverle una frase