Necesitaba verte.
Esmeralda dormía profundamente cuando un ruido suave en la puerta la arrancó del sueño.
Al principio no entendió qué había escuchado. Parpadeó varias veces, todavía atrapada entre el cansancio y la oscuridad de la habitación, mientras el sonido del pomo girando terminaba de despejarla.
Se incorporó apenas sobre las sábanas y la puerta se abrió.
Jason.