Aprovecha el año, idiota.
Las palabras se le quedaron enganchadas en algún lugar incómodo del pecho.
Casarse por amor.
Ella no había hecho nada parecido. Se había casado borracha, impulsada por una mezcla de whisky, orgullo y una rivalidad que llevaba años creciendo. El matrimonio era un accidente convertido en estrategia.
Nada más.