92. A portarse bien
Apenas Amber llamó al servicio de emergencias, fue claro que debía al menos notificar a la secretaria para que pudiera apoyar en la emergencia, así que abrió la puerta y le pidió entrar.
— Dígame, ¿en qué puedo servirle?—, pero en cuanto giró su mirada hacia su jefe, se dio cuenta de que algo andaba mal, pues ya se encontraba sin chaqueta, con el rostro enrojecido y la mano colocada sobre el pecho.
— Llame a una ambulancia, necesito que por favor esté atenta y controle la situación, no faltará