31. Comienzan a caer las caretas
Amber lo miraba esperando respuesta de Liam quién tenía cara de poker y su paciencia en descenso.
— … El recuerdo de que tú y yo nos besamos, ¿También es mentira?, ¿Si o no?
— Eso sí es verdad— , pero como Liam no contuvo la risa ella lo tomó como una broma.
— Lo sabia, de ser cierto estoy seguro que te estaría riendo de mí y me tomarias el pelo— , pero como Liam no contuvo la risa ella lo tomó como una broma.
— Nunca se sabe Amber, nunca se sabe.
Caminaron uno al lado del otro a la luz de