32. Una mujer fuerte
Amber se levanta y se prepara como cualquier mañana, sin embargo, antes de bajar a la cocina a tomar café y desayunar tocan a su puerta con urgencia, —señora Mckenzie, su madre me pidió que le avisará que la espera para comer que no se vaya como ayer sin avisar.
Amber abrió la puerta un tanto molesta por su olvido y de inmediato la corrige, —Rose, ya te explique que por favor me llamarás por mi apellido de soltera, es decir, Jhonson.
— Lo siento, no fue mi intención ofenderla, creo que es algo