MASSIMO
La veo alejarse con su tío y mis entrañas se revuelven. ¡Maldita sea! Necesito explicarme y pedirle perdón por todo lo que le hice pasar, quisiera estar a su lado en este momento y tratar de aliviar un poco su dolor. En cambio, partícipe en agregar más dolor a su vida. Camino lentamente hasta donde descansa el cuerpo de Pietro Lombardi y me quedo de pie frente a su última morada.
—Gracias por estar con ella cuando yo no estuve—digo en voz baja y sintiendo un nudo en mi pecho—Lamento hab