Bajo las escaleras para encontrar a Abby y Zane en el salón muy a gusto. Estoy lista para salir a cenar con Damián antes de que mañana parta a Vancouver
—¡Vaya! —silva Abby—Estás muy guapa.
—Es cierto—secunda Zane.
—Gracias—ladeo la cabeza. Llevo un vestido corto, color dorado con sandalias altas de tiras y el cabello está sujeto en una tranza de espiga
Miro a Zane después las escaleras para asegurarme de que Damián aún no baja. El hombre necesitaba responder una y yo me adelanté.
—Zane—digo da