Lyla
Me despierto con el brazo de Emilio envuelto en mi cintura, su cuerpo presionado a mi espalda. No negaré que se siente delicioso estar con su calor sobre mi. ¡Lo extrañaba tanto!
Me remuevo para salir de a poco y así no despertarlo, pero su agarre se aprieta logrando pegarse más a mi.
—Necesito ir al baño.
Gruñe y me suelta después de unos segundos. Corro para hacer pis, cierro la puerta con seguro y aprovecho para cepillarme. No puedo andar con olor matutino. Arreglo mi cabello para no