Hanna luego de haber leído el contenido de aquel trozo de papel dio unos cuantos pasos cortos hacia atrás, cayó sentada en el sofá, Enzo fijó la mirada en Emilio.
—Adriano Bennett —aseguró Emilio.
—¿Pero con qué fin ese desgraciado se encuentra tras de Hanna? —preguntó Enzo.
—Es tu esposa y sabes perfectamente que en este negocio el golpe más doloroso es el ataque a la familia —aseguró Emilio.
—No, no tiene sentido que sea él —espetó Enzo mientras caminaba en círculos en la oficina tratando de