Los días fueron transcurriendo y Hanna tomaba fuerzas de donde no las tenía para hacer los ejercicios junto con él fisioterapeuta, debido a la entrega del profesional ella había logrado dejar la silla de ruedas y ahora se podía movilizar con tan solo la ayuda de un bastón.
Hanna fue trasladada a una clínica de reposo, allí recibía apoyo para sobrellevar el dolor que causó la pérdida de aquel pequeño que se encontraba en su vientre, en aquel lugar de tranquilidad ella se encontró consigo misma d