Luego de que Enzo escuchó aquellas palabras que salieron de la boca de su hijo sintió como todo su mundo se acababa, dio unos cuantos pasos atrás y se recostó sobre una de las camionetas.
—¿Qué te sorprende?, esa mujer no es mi mamá, ni mucho menos tú eres mi papá, lo que suceda con ustedes me importa muy poco, ya que estamos aquí necesito que te marches lo más antes posible de mis propiedades, regresa al chiquero donde te encontrabas escondido, porque no eres bienvenido en las propiedades de