Hanna cayó al piso de rodillas llorando, levantó las manos y la llevó sobre su cabeza, no podía creer que no había logrado conseguir recuperar a su hijo, ya no tenía nada que tuviera valor para Valentino para poder negociar la liberación de su hijo, su corazón se desgarraba al sentirse vulnerable y sin su pequeño.
Los hombres que cuidaban de Valentino apuntaban con sus armas directo a su cabeza, mientras que ella observaba como aquel desgraciado subía a una camioneta oscura y se retiraba sin m