Hanna lentamente fue abriendo los ojos, de inmediato se alteró, llevó la mirada a su alrededor dándose cuenta que se encontraba en la oficina de presidencia, intentó levantarse pero no pudo.
Enzo al darse cuenta que ella había despertado fue rápidamente hasta donde se encontraba recostada sobre el sofá, en su mano llevaba un vaso con agua.
—¿Qué está haciendo maldito desgraciado? —preguntó Hanna bastante molesta.
—¿Disculpa? —respondió Enzo con otra pregunta—. Solo estoy queriendo ser amable c