Selene se colocó un vestido de seda holgado color negro, el único vestido de su guardarropas que todavía le quedaba. Observó su panza cubierta sobre el espejo y pensó en lo rápido que había pasado el tiempo. Ya estaba casi en sus nueve meses de embarazo. El bebé llegaría en cualquier momento. Sin embargo su obstetra le había dicho que aún le faltaban unas semanas más.
La joven madre acarició con cariño su vientre y trató lo más que pudo de transmitirle amor y cariño a ese ser que no tenía la c