Capítulo 40. El Pánico.
El teléfono sonó en la mansión Walton, rompiendo la tranquilidad de la tarde. Isabella, despreocupada, atendió la llamada, pero su rostro se transformó al escuchar la voz del captor de Ethan.
—Tengo al paralítico —dijo la voz fría y burlona. —Si quieres verlo de nuevo, necesitarás reunir una cantidad considerable de dinero.
Isabella, paralizada por la sorpresa y el terror, soltó el teléfono, que cayó al suelo con un estruendo. Su cuerpo se desplomó lentamente y, antes de tocar el suelo, su sueg