Capítulo 39. El rapto.
Al día siguiente…
James llegó a la mansión con una sonrisa que no lograba ocultar la tensión que lo envolvía. Se acercó al cuarto de los niños, donde Isabella lo observaba con una mezcla de extrañeza y escepticismo. Sabía que James era un hombre peculiar, pero también era el padre de Ethan y debía mantener la paz, se repetía a sí misma.
—Hola, James —dijo Isabella, intentando sonar cordial mientras veía a James jugar con los trillizos.
—Hola, Isabella —respondió él, con su voz suave, pero con u