81. Propuesta
—No, no hay heredero —respondió Rhys con firmeza, disipando rumores antes de que se convirtieran en otro escándalo. —Pero esas son consideraciones personales que no deben discutirse en este consejo.
Un murmullo incómodo se extendió entre los consejeros, algunos mirando a Rhys con respeto por su honestidad, otros con desdén por lo que consideraban una debilidad sentimental que no correspondía a un gobernante.
—Debemos, entonces, proceder a evaluar las opciones para mantener la estabilidad del tr