60. Mi regalo
La idea de un heredero podría suavizar el escándalo, pero la realidad de un matrimonio fundado en la conveniencia y no en el amor podía ser devastadora, tanto para la familia real como para Anastasia misma.
Aunque el propio rey le había sugerido que buscara a alguien con quien casarse, no esperaba que fuera una completa desconocida. Por eso permitió que su hijo eligiera a su futura esposa. La otra opción era que el rey o la reina tomaran el control del asunto y decidieran casar al príncipe con