42. Sótano
Finalmente, cuando la oscuridad envolvió el palacio y la mayoría de los habitantes se retiraron a descansar, llegó el momento de actuar. Con pasos silenciosos y corazones acelerados, se dirigieron hacia la puerta trasera donde el guardia les esperaba.
Al verlas llegar, el guardia les hizo una seña para que se acercaran, su rostro oculto por las sombras de la noche.
—¿Segura que quiere hacer esto, princesa? —dijo en un susurro, el hombre estaba algo preocupado.
Anastasia asintió segura, ya no po