20. El vestido ideal
Por otro lado, el reservado donde la reina era atendida por la dueña del lugar, la mujer le mostraba una inmensa línea de vestidos de alta costura, hechos por diseñadores reconocidos.
Mientras Anastasia se quedó en el recibido, mirando rodeada a los empleados que salían y entraban de esa sala. Observó cada detalle, cómo colocaban los vestidos en perchas doradas y sacaban las joyas de las elegantes vitrinas.
El brillo de las gemas y la suavidad de las telas creaban un ambiente casi mágico; sin e