**POV de Ava**
Mi corazón dio un vuelco.
Las palabras seguían resonando en mi cabeza, afiladas y frías, como hielo deslizándose por mi espalda. Me quedé paralizada en el pasillo, una mano presionada contra la pared para mantenerme firme. La voz de Clara atravesaba la puerta entreabierta, cruda y desesperada, pero la forma en que lo decía hacía que mi estómago se retorciera aún más.
“Tienes razón,” dijo Clara en la llamada, su tono cambiando de repente, casi emocionado. “Además, yo soy la que se