Mundo ficciónIniciar sesiónSin mediar más palabras Iris colgó, tomó el cambio del teléfono y se fue al chalet, en cuanto llegó fue recibida por Abi quien esperaba ansiosa su regalo ya que se había portado bien, su dueña le tiró una golosina para perros en forma de hueso y ella se fue a una esquina muy contenta con su premio.
Las semanas pasaron, Iris se encontraba un poco mejor, durante el tiempo que estuvo lejos de todo mundo y desconectada absolutamente d







