Después de escuchar las palabras de Hank, Jessica respondió:
—No es que no te dejaré a abrazar a tu hijo. Solo no te dejaré ir solo. Debo acompañarte.
Mientras hablaba, tomó cariñosamente el brazo de Hank.
Hank sonrió y le dio un suave golpecito en la frente, diciendo:
—Estás muy celosa. Me divorcié de ella porque ya no la amo. No escuches las tonterías de mi madre y mi hermana. No volveré a casarme con Liberty.
La señora Brown y Chelsea pensaron que Liberty había encontrado a una tía adinerada